domingo 19 de febrero de 2012

Memorias de Vigilador 4

Otra jornada de vigilancia nocturna y vanVan unas cuantas.

Y si me pongo a escribir es porque algo pasó. En las demás estuvo todo tranquilo, sin altisonancias, sin algo “fuera de lo común”.

Aunque… aunque las altisonancias que se presentan en mis jornadas son muy altisonantes. Tanto como para dudar de la honorabilidad de mis neuronas.

Sin embargo hubieron pautas como para agradecerles su ductilidad en condicionar mi conciente y mi subconsciente a mi amplio espectro de circunstancias.

Quiso el destino que así como los abogados y jueces lo encastran a uno en las leyes escritas, los sicólogos lo imbrican entre las leyes no escritas como eso de tomar la sopa o ir a trabajar aunque a uno no le guste, siempre hay alguno que no le da bola, se hace el loco y se convierte en genio. Algo así como Albert Einstein, por decir uno solito.

No digo que yo llegue a ese nivel, en modo alguno, pero sí que evada lo primero y me tome la libertad de avenirme a nuevas aventuras.

¿Aventuras? En fin…

Lo que me ocurrió hasta ahora no fue con humanos, por suerte. Porque los humanos somos los animales más peligrosos que andamos por este mundo. Y ésta oportunidad siguió la tónica anterior.

Empiezo desde el principio.

Sentado a la mesa del Recibidor del edificio oteo regularmente a derecha e izquierda de mi radio visual. Por mi izquierda, que es la entrada de cochera, viene desde la calle y hacia el fondo… una rata.

Es una rata mediana, más bien pequeña. Porque hay tremendos ratonazos…

Avanza, digo, y yo la sigo con la mirada. Avanza a los saltitos como toda buena ratita que se precie. En eso se detiene y gira su cabeza hacia mí.

¿Intuición? ¿Instinto? Preguntas irrespondibles para mí.

Los focos dicroicos le brillan en sus ojos. Dos puntitos luminosos en la semipenumbra dirigidos hacia mí… dirigidos hacia mí… diri…

Sigue mirándome. En eso levanta las patitas delanteras en modo alternado.

Esto yo lo conozcome digo— ¿Todos los bichos me tienen fichado?

Todos no, pero unos cuantos sí —llega a mi cabeza—. Sabemos de ti, José Galeano.

—Pero… ¿Qué saben de mí? Bueno… no importa, pero… ¿Qué puedo hacer por ti? —respondo, a sabiendas de mis contactos esquizofrénicos.

Ya haces por mí y por los demás. No tanto por las arañas que te incomodan, es que son algo agresivas. Sí tengo algo para contarte. Algo para que tengas en cuenta y estés atento por si se presenta la eventualidad. Algo relativo al terreno en el que estamos —dice.

Curado del espanto, algo nomás, le pido: —Cuéntame, pues, si es para poner atención mientras estoy aquí te lo agradezco. Y dime como te llamas.

Me relata que este predio actual eran tres terrenos con tres casas de tres familias, luego lo compró una constructora y edificó la torre de departamentos.

Ah, su nombre es Ratula.

Pero antesantes estuvieron las tres casas vacías por muchos años. Vacías de humanos, porque siempre la habitaron los ancestros de Ratula. Y de ahí viene el porqué ella sabe la historia.

Y más aún antes…vivieron las tres familias muy enemistadas, vaya a saber porque y no viene al caso, hasta que al parecer empezaron a acercarse y a entrar en contacto y para culminar en un pacto de amistad organizaron una reunión.

Fue una reunión sencilla en el advenimiento de un fin de año, o sea que tuvo todos los ingredientes que se estilan para el caso. Cada familia aportó su buena voluntad para proveer de comidas y bebidas más que suficientes. Como las casas eran diferentes la reunión se hizo en la que tenía el patio más amplio y los demás llevaron mesas, sillas, vajillas, utensilios y esas cosas que hacen falta.

El ánimo de la reunión estuvo no alegre aunque sí familiar y dicharachero para comentarse cosas hasta que, ya avanzada la reunión y más aún los brindis, se alzaron discordancias por alguna cuestión.

Parece que retrotrajeron los tiempos al momento de su enemistad con más la exacerbación coadyuvante del alcohol.

El caso es que las botellas de champán, los cuchillos y tenedores para trinchar el pavo y los rompenueces se usaron para otros fines.

Vinieron ambulancias y policías y se los llevaron a todos. Ninguno volvió y las tres casas fueron cerradas y luego tapiadas para siempre porqueporque los vecinos oían gritos y gemidos como de dolor y pidiendo ayuda pero…nadie vivía allí.

Me dice que los espíritus de todos los muertos aún andan por el predio y ellos los ven porque las cuevas de la familia siguen estando al fondo del terreno.

Además, a veces se presentan a algún vecino que nada dice por eso de que lo crean loco.

Tenlo en cuenta, tienes bastante facilidad para hacer conexiones poco comunes en humanoscerró.

Y a la carrera se fue al fondo porque olió al gato de la casa de enfrente que “aunque es de confianza una nunca sabe”.

José Galeano

280112

El comité - extramundo 10

Alterados es la palabra justa. Así, alterados, están los cuatro: Erwin, Row, Alicia y Jules. Luego del encuentro de Erwin y Quqa, aquél y Jules viajaron hasta Venezuela a reunirse con Row y Alicia y convenir en el estadio de situación que plantearon, hasta aquí, los extraterrestres y…los terrestres.

Para esto rehuían conversar en la casa por temor a que los vecinos les oyesen y también en la playa, de día a lo menos. Precisamente lo hacen de noche y hoy es una de ésas. El clima tropical, la brisa fresca, el murmullo de las olas y, sobre todo, la ausencia de curiosos

ALICIA-JULES. Aaahhhh…

ROW. Oh, my God!

ERWIN. Tranquilas, chicas, por favor. Son Elsa y Perg.

ELSA. Perdón…

PERG. Es que somos así…

ROW. Hola, Elsa. Hola, Perg.

ERWIN. Hola… estamos esperando…

PERG. Gracias. Así convinimos con Quqa.

ROW. ¿Vino también?

PERG. Quqa no vino pero sí están Quqi y Ququ y algunos más.

VARIAS. Hola…

ALICIA-JULES. Hiiiii… (Se desmayan)

Alicia y Jules abren los ojos. No hablan.

ROW-ERWIN. ¿¿¿???

ELSA. Les hice una terapia mental para descomprimir el subconsciente de sus preconceptos. Ya están bien.

ERWIN. No es fácil aceptarlos de primera vez. No estamos acostumbrados.

QUQI. Jules…Alicia… Somos seres como cualquier otro… Tenemos distinto el envase…

QUQU. Si fuese de perro o de gato…o de paloma…

ERWIN. Quqa me dice que ustedes son cruzagrameros pero ¿quién los manda?

PERG. Nadie manda. Sí nos orienta el Zaiper. Se llama Seba el Grande.

ELSA. Le decimos Zaiper porque a veces se zarpa. Pero a veces, nomás.

PERG. Es un buen tipo, después de todo

ROW. En todo lo que charlamos nos hicimos un montón de preguntas sobre la vida de las cuca…digo, de los humanos originarios.

QUQI. Puedes llamarnos cucarachas. Ya mutamos, dejamos de ser humanos.

QUQU. …y pueden preguntar. Vinimos a responder para que sepan quienes somos.

JULES. En Tierra supervivieron las cucarachas a los cambios climáticos ¿Por qué en Agra Positivo hay bolas si también hubieron humanos? No entiendo…

ELSA. El origen es el mismo: el animal humano. Su evolución es como la metamorfosis de algunos insectos. En Agra Positivo se transformaron en bolas y en Tierra en cucas porque las fuerzas climáticas, físicas y químicas de cada planeta son distintas, pero el fín es igual: mutar, supervivir y adquirir la capacidad de elaborar alimentos desde otros organismos.

JULES. Yo no quiero ser cuca!

ALICIA. …ni bola!

ELSA. No es tan malo, después de todo

QUQI. Sobre todo cuando no hay otro medio para salvar la vida.

PERG. Un momento. No estamos aquí para hablar de metamorfosis sinó de salvar a la raza humana.

ERWIN. Cierto, Perg. Vayamos al quid de la cuestión.

QUQU. Tierra está en vísperas de otro cambio profundo. Los pocos humanos que supervivan se transformarán en cucas con el curso de miles de años, pero…

ELSA. …pero debemos salvar al animal humano originario…

QUQI. …que son ustedes.

ROW. ¿Cómo será?

PERG. Llevándolos a otro planeta a iniciar una nueva civilización. Pero basada en conocimientos ya adquiridos en Tierra…

ELSA. …y escogimos a ustedes por reunir características técnicas para ello. Row la supervivencia en medios hostiles, Erwin los cuidados del cuerpo, Alicia la sociabilidad en grupos y Jules como relevadora, compiladora y difusora de la información. Algo más: la ecuanimidad para administrar y enseñar a administrar los recursos naturales.

JULES-ALICIA. ¿A nosotros? ¡Jamás!

QUQU. Hola, chicas.

JULES-ALICIA. Vaaamos…

PERG. El cataclismo ocurrirá entre uno y dos años aunque será bueno aclimatarlos al nuevo medio. O sea que hay tiempo pero no mucho.

ERWIN. ¿Irán más humanos?

ELSA. Bien imaginas, Erwin. Se necesitan conocedores de todo tipo de artes: construir viviendas, cultivar, criar animales y demás.

PERG. Eso sí: buscamos en todos una característica común: humildad, a la cual consideramos el artífice de la sociedad. Ustedes son de las parejas más aptas que hemos escogido para recrear la vida humana y la civilización en el nuevo planeta. Marte le llaman.

ROW. ¿Cuándo es la partida?

José Galeano

190911

Elsa y Perg, otra vez - extramundo 9

ELSA. Vimos que se decidieron a contar nuestra historia.

PERG. Es un buen modo de hacernos conocer.

ROW. Ho… hola Elsa. Hola Perg.

ERWIN. Ho…hola.

ROW. Sí, la novela lo es aunque no lleguen a creernos. Tenemos que concienciar la existencia de otros seres en el Universo.

PERG. Diré que la palabra de ustedes será muy respetada. Sigan adelante.

ELSA. Es necesario que todos ustedes nos conozcan. De nuestra cuenta ya sabemos bastante de ustedes.

ERWIN. ¿Cómo saben tanto así de nosotros?

PERG. Les venimos estudiando desde hace mucho tiempo. Hemos visto la evolución de sus grupos sociales. A veces hemos colaborado para evitar la muerte de gran cantidad de individuos.

ROW. No entiendo esa colaboración.

PERG. En ocasiones aportando el “descubrimiento” de drogas que salvaran vidas de alguna enfermedad.

ROW. Pero… como saben que es lo que le hace bien a nuestros cuerpos.

ELSA. Ah… es que también hemos estudiado sus cuerpos.

ERWIN. ¿Cómo… cómo es que estudian nuestros cuerpos?

ELSA. Del mismo modo que ustedes estudian los cuerpos de otras especies animales.

ERWIN. Bueno… nosotros… para estudiar a los animales… hacemos disecciones.

ELSA. Sí, así mismo.

ROW. Cómo… ¿Ustedes diseccionan humanos? Pero… matan a la gente para estudiarla…

PERG. ¿Tú encuentras otro modo para salvar mucha de tu gente?

ROW. Eso es asesinar…

PERG. ¿Así llaman ustedes a las disecciones de miles de individuos de miles de especies de otros animales que realizan por día en todo su mundo?

ROW. No, por supuesto, porque son animales. Además lo hacemos para estudiarlos y luego salvar la vida de las especies.

ELSA. De acuerdo Row, eso es lo que acabé de decir. Son puntos de vista ¿Verdad?

ERWIN. O sea que ustedes usan cuerpos de humanos para disección y entonces estudiarlos… y… ¿Cómo los consiguen?

ELSA. Disponemos de varios modos de encontrar ejemplares para el estudio. Uno es identificándolos en una ciudad y nos lo llevamos. Para ustedes es como que desaparecen.

PERG. Cuando necesitamos una gran cantidad de ejemplares para dar clases a los nuevos aspirantes astroespaciales, los tomamos de un barco o un avión. Y lo mismo para ustedes, es como que desaparece ese barco o ese avión.

ROW. Es como que esto nos explica algunas cosas.

ERWIN. Y otras más.

PERG. Cierto. Explica muchas. No todas. Y en éste sentido hemos avanzado al estar más cerca de ustedes.

ROW. Estos encuentros son fructíferos en argumentos para difundirlos.

PERG. Hay alguien más: Quqa. Ella y sus colaboradores son los que realmente están cerca de ustedes.

José Galeano

020609

Secreto en el cosmos - extramundo 8

El cálido amanecer del Caribe Sur da inicio a la vida en la Naturaleza. La Naturaleza de los animales que viven la luz del Sol. Al humano que puede gozar de otras luces le da sitio al reposo. Aunque no todos, claro.

La playa de Isla Margarita está salpicada de pájaros que picotean entre los granos de arena. Hoy, al igual que ayer, dos reposeras enfrentan a sendos hombres. Conversan con entusiasmo. Muchas veces se interrumpen mutuamente.

ROW: …claro que me asusté. Uno nunca termina de conocer las cosas que existen en el mundo… y alrededores. Y te sorprendés aunque estés bien preparado porque hay cosas que no podés ni siquiera imaginar.

ERWIN: El caso es que luego de ese momento nos juramos silencio. Sólo nosotros podemos romper ese pacto. Estoy de acuerdo, Row, escribiremos el libro. Al final quedará como ciencia-ficción aunque hayamos relatado la verdad.

ROW: Roto el silencio, nace la historia. Vayamos al grano. Estoy ansioso Erwin. Grabamos. Comenzá.

ERWIN: Nuestra misión en la estación espacial fue la número cuatro, la fecha terrestre fue agosto dieciséis. Ahora contémosla como la vivimos.

ROW: Estamos en reposo, durmiendo. Escucho que alguien me dice “Row, abre tus ojos y atiéndeme”. Creo que estoy soñando pero al repetirse la frase en mi cabeza, abro los ojos y veo una bola bien redonda y celeste que flota delante mío. Eso no estaba antes ahí. No se parece a ninguna cosa desprendida de la cabina de la nave…

La excitación inicial da paso al relato alternativo de ambos amigos aunque el recuerdo los subyuga y enfatizan muchos pasajes de la historia.

PERG: No Row, no soy parte de tu nave, se me distingue por Perggg en mi planeta

ROW: ¿ésa bola me está hablando…?

PERG: No Row, no te estoy hablando, te estoy transmitiendo mis pensamientos así como tu me transmites los tuyos…

ROW: Pero… ¿cómo es que está aquí? ¿de dónde viene…?

PERG: Estoy aquí porque entré. Puedo pasar a través de otros cuerpos separando mis moléculas pero sellando sus átomos para evitar la combinación de los elementos. Mi mundo está algo lejano para la velocidad de tu nave.

ROW: ¡Nos invaden!

PERG: No venimos a invadirlos. Nuestro planeta es Agra Positivo en la constelación de la Cruz…

ERWIN: ¿Te sientes bien Row? La destrucción de la Tierra te hizo daño. Vuelve a dormir… ¿Quién…? ¿Qué es usted? ¡Me habla pero no tiene boca…!

ROW: Esperá Erwin. Es Perggg…

ERWIN: ¿Cómo Perggg? ¿Lo conoces?

ROW: No Erwin. Explíquele usted…

La bola… el ser… en fin, Perggg le transmite a Erwin lo dicho anteriormente.

ROW: Pero… ¿Cuántos son?

PERG: Erwin y tú también Row…

Siguió transmitiendo el extraterrestre.

PERG: …somos varios clonquis de agros que integramos cada nave. En esta campaña a su planeta llegamos muchas naves pues la misión es ardua…

ERWIN: ¿Y cómo sobreviven a un viaje tan largo?

PERG: Nos alimentamos con ancrosias. Es una fruta muy nutritiva de nuestro planeta. Es cierto que no tenemos boca como ustedes pero usamos el mismo método que para atravesar objetos sólo que en esta ocasión no sellamos nuestros átomos al atravesarla y logramos combinar los elementos que necesitamos para vivir.

ERWIN: ¿Y ustedes son todos iguales?

PERG: No Erwin. Ya mismo llamo a mi compañera y verás. …conocemos los ciclos de vida de los planetas. Tierra, como ustedes le llaman, está en período interglaciario… Aquí llega mi compañera.

ERWIN Y ROW: ¿Eh…? ¿Cómo…?

Se sorprenden ambos.

ELSA: Soy Eellssaa.

Entra subrepticiamente otra bola a la cabina.

PERG: …digo que Tierra se calentará lo suficiente para disolver todo el hielo e inundará a los terrenos. Venimos a rescatar especies y llevarlas al planeta siguiente, Marte le llaman ustedes. Previo período de adaptación. Ya hicimos lo mismo antes, pero a la inversa.

ELSA: En su planeta no habrá su vida…

PERG: Eellssaa, los seres de la Tierra no soportan las realidades.

ELSA: Lo siento…

Erwin y Row se miran intentando descifrar… Es cierto que hay realidades insoportables para el humano. El silencio fue comprensor de la enorme barrera existente entre la sabiduría y la ignorancia. Dio lugar a la pregunta obvia. No fue necesario hacerla.

PERG: Entré a su nave porque observé que se desplazaba sin control en la órbita, como cuando se abandonan los comandos. Si regresaba a la atmósfera terrestre se quemaba y ustedes morían.

ROW: Es que creí…

PERG: Sí, Row, sé lo que creyó pero yo sé lo que ocurrió. Eellssaa advirtió la interferencia en su transmisión.

Más silencio. Row y Erwin miran a ambas bolas flotantes intentando comprender la situación: Cuál es el ¿espíritu? que mueve a esos cuerpos de ¿metal? ¿plástico? que están ahí, frente a ellos. Los ojos muy abiertos quieren agradecer por sus vidas. Elsa llega antes

ELSA: El modo de dar gracias es repetir la voluntad de la acción para con otro ser. Nos volveremos a ver.

PERG: Erwin, Row. Hasta pronto.

Con firmeza enfrentaron la ventanilla de la nave y… pasan a través de ella desapareciendo en el infinito.

ERWIN: ¿Volverán, Row?

ROW: Eso dijeron, Erwin. Ahora sólo nos falta el título.

El suavísimo murmullo de las olas caribeñas llega hasta los ojos húmedos de ambos.

ERWIN: Se me ocurre decir toda la verdad en el título. Algún día lo descubrirán.

ROW: No te entiendo, Erwin.

ERWIN: Fíjate: “ELSA & PERG de CRUZ AGRA +”

GLOSARIO. Clanqui: unidad de medida de cantidad equivalente a… muchos. Ancrosia: fruto del ancrosio de alta capacidad nutritiva.

José Galeano

111008

Erwin & Quqa - extramundo 7

Erwin está en Buenos Aires. Vino inmediatamente después que Row, invitado por éste a su boda con Alicia. Fue padrino de la boda junto a Jules, amiga de Alicia, que oficio de madrina. Congeniaron. Más aún, fue un romance-flash. Amor a primera vista que le dicen. Ahora están de luna de miel. En poco tiempo irán a Isla Margarita en donde Row y Erwin convinieron escribir un libro sobre cierto incidente ocurrido dentro de la nave espacial durante su circunvalación en torno a la Tierra.

ERWIN. Ajjj… una cucacacarachaaa…

QUQA. Tranquilo, Erwin.

ERWIN. Tran… tran… tranquilo. No Jules, no puedo estar tranquilo. Sabés que las cucarachas me ponen nervioso. ,,,ésa no es tu voz Jules.

QUQA. Yo te hablo ¿Acaso no sos Erwin?

ERWIN. Sí, lo soy, Jules. Vos sabés que soy Erwin

QUQA. Tranquilo, otra vez. Soy Quqa. Sé que comprenderás. Por eso me comunico con vos.

ERWIN. ¿Cómo? Estoy loco. Mi cabeza me pregunta y me responde.

QUQA. Yo hablo con tu cabeza, soy la cucaracha. Mirame: levanto mi pata derecha. ¿La ves?

ERWIN. Sssiii… ¿Perg?

QUQA. No soy Perg. Pero lo conozco. ¿Me aceptás?

ERWIN. Sssiii… ¿Cooo… conoces a Perg?

QUQA. Sí, nos comunicamos a menudo. Pero ahora tengo algo importante que decirte. Tal vez no sepas que las cucarachas estamos en este planeta mucho antes que ustedes. Somos los habitantes humanos originarios. Mutamos a causa de situaciones extremas que nos afectaron.

ERWIN. U…ustedes… ¿humanos?

QUQA. Sí, humanos. Y ustedes también, pero son de origen cruzagramero. Los exiliaron del planeta Agra Positivo de la Constelación de la Cruz

ERWIN. ¿Co…cómo que nos exiliaron?

QUQA. …en aquel tiempo estaban en estado primitivo y no avanzaban. Aquí progresaron muy poco, de todos modos. Están destruyendo este planeta también y pronto van a desaparecer. O mutar. Por esto, Elsa y Perg y los demás que también son cruzagrameros están adaptando las especies vivientes en Marte. Es el planeta más cercano.

Tierra está vivo y su clima también y ambos seguirán cambiando constantemente. Luego, todas las criaturas que están aquí evolucionarán o morirán según asimilen o no aquellos cambios.

ERWIN. E...entonces… nosotros… ¿cucarachas?

QUQA. Fíjate que no es tan malo. Nos alimentamos reciclando los deshechos que provocan los humanos y no provocamos ninguno de sus males. Dime ¿qué me dices de las palomas?

ERWIN. Me parece un ave magnífica. Por eso la elegimos como símbolo de la paz.

QUQA. Pues te diré que no es tanto así como te parece. La paloma es portadora de la vinchuca entre los plumones de su buche. Más, con su caca daña todo elemento que toca.

…………………………………….

ERWIN. ¿Có… cómo va a ser eso de la mutación?

QUQA. En modo similar a como mutamos nosotros. A causa de la desertificación del planeta, la acción del Sol y el calor excesivo el agua desaparece. Nuestros cuerpos se resumen, adelgazan y aplanan. Los pigmentos se reabsorben y quedamos pardos o negros. Generamos un par de patas más para sostener el cuerpo. Todo esto a través de muchos años. Debimos adaptarnos a vivir bajo tierra en galerías que construimos para protegernos del calor. Sólo salimos de noche a procurarnos alimentos.

ERWIN. ¿Y de que se alimentan?

QUQA. Nuestra fuente de alimento fue, es y siempre serán los cuerpos de animales que pueblan el planeta. De hecho que me refiero a cuerpos de animales muertos.

ERWIN. Pero el territorio del planeta es muy grande y los cuerpos quedan muy dispersos.

QUQA. Muy cierto, pero en esto mucho nos ayudaron las religiones de los humanos. Fíjate que al enterrar a sus muertos en un solo sitio como son los cementerios nos permiten encontrar, también en un solo sitio nuestra comida. Allí la elaboramos y acumulamos en nuestro cuerpo.

ERWIN. Eeeeeh… ¿Comen cadáveres humanos?

QUQA. No. Ya te dije que elaboramos nuestra comida. Les extraemos los elementos esenciales, base de nuestra alimentación.

ERWIN. ¿Có…có…cómo lo hacen?

QUQA. Los jugos salivales de nuestra boca lo aplicamos al músculo del cuerpo muerto y separamos químicamente los elementos esenciales que te mencioné. Antes que me preguntes: por las vibraciones hechas con las palas sobre la tierra sabemos cuando y donde enterrarán un cadáver. Como puedes deducir, los cementerios son también el sitio ideal para la gestación y cría de nuestros pequeños.

ERWIN. ¿Y no mueren nunca?

QUQA. ¡Oh, sí! Si bien somos bastante resistentes a los cambios climáticos tenemos una esperanza de vida de alrededor de mil doscientos cincuenta años.

ERWIN. ¿Y ustedes estaban en… la Atlántida?

QUQA. Sí. Les avisamos a los humanos que se hundiría todo el continente. Sólo unos muy pocos nos creyeron.

ERWIN. Mmm… pero esto ocurrió antes que tu nacieras. ¿Cómo lo recuerdas? ¿Tienes libros o algo así para estudiar?

QUQA. Tenemos algo así. Te explico. Nuestra genética incluye la transmisión de toda la memoria histórica de nuestros antepasados hasta el origen de nuestra especie.

ERWIN. Estuvieron con los dinosaurios.

QUQA. Sí, fue un gran banquete.

ERWIN. Pero volviendo atrás ¿Mueren por algún accidente?

QUQA. Msí. Cuando nos revientan con un chancletazo.

ERWIN. ¿Y los venenos que hacemos los humanos?

QUQA. Ah, sí. Cuando cerramos los poros de nuestro cuerpo nos hacemos inmunes a cualquier químico. A la vez, exudamos enzimas diluyentes que contrarrestan al veneno. Luego vamos observando el efecto hasta que se hace inocuo y volvemos a la normalidad. En tanto, nos damos vuelta, encogemos las patas y nos tiran al tacho de basura. Así de sencillo.

ERWIN. Nos engañan.

QUQA. Es la ley de la supervivencia. Tenemos muchos millones de años de historia más que ustedes. Y ustedes son avenidos desde otro planeta.

ERWIN. ¿Cómo hicieron para cruzar los océanos?

QUQA. Viajamos de un continente a otro dentro de barcos. Debes tener en cuenta, además, que los continentes están y estuvieron unidos por lonjas de tierra que nosotros recorremos desde hace millones de años. También, algunas subespecies desarrollaron alas y lograron extenderse y asentarse en otros territorios. El clima cambió mucho desde entonces y nosotros adaptamos nuestra estructura y nuestros alimentos según el clima.

ERWIN. Y sobrevivieron a bombas atómicas…

ERWIN. Eso no es nada comparado con otros cataclismos

ERWIN. ¿Cómo cuáles?

QUQA. El propio planeta también cambió. Siempre hubo movimientos de la tierra. En un momento comenzaron con más frecuencia. Primero en las zonas montañosas luego se extendió a las zonas llanas como aquí es Buenos Aires.

ERWIN. ¿Pero están presentes en todos los continentes?

QUQA. Sí porque a todos nos afectó por igual el cambio de clima. De todos modos seguimos comunicados como cuando teníamos la forma humana. Ahora viajamos fácilmente en todos sus medios de transporte. Dentro del respaldo de los asientos hay suficiente espacio para varios cientos de nosotros en cada viaje.

ERWIN. He visto que ustedes son de tamaños y colores distintos.

QUQA. Y ustedes también. Piensa y haz una asimilación. Los que somos más claros y pequeños provenimos de zonas más frías en donde el Sol nos ha castigado menos y en donde hay menos alimentos. Los que somos más grandes y oscuros es, pues, a la inversa.

ERWIN. Pero no hay cucarachas blancas.

QUQA. Hay muy pocas porque la raza blanca de los humanos originarios desapareció. Y aquí vamos al detalle de lo que te dije antes, de la asimilación. Los grandes y oscuros en África, los más tostados en América, los ocres en Asia.

ERWIN. Está claro Quqa. Sólo que ¿Por qué casi desaparecieron los blancos y por qué olvidaste a los europeos?

QUQA. Nombré a todos los grupos sobrevivientes. Y la historia se repite así como gira el mundo. Europa desapareció con toda su población cuando experimentaron con una máquina para generar materia. Así como ahora lo está haciendo esta civilización.

ERWIN. ¿Sólo Europa desapareció?

QUQA. Sí, porque los cruzagrameros salvaron al resto del planeta.

ERWIN. Pero ahora es distinto. Ya se probó que fue una broma de un poeta loco de Argentina.

QUQA. Fue cierto. Y te cuento. Generaron antimateria de verdad y logramos atajarlos antes que volvieran a fagocitar a Europa y los retornarmos a la normalidad. Nadie lo advirtió porque se crea un estadio atemporal que las memorias de los individuos no retienen. Ustedes sí lo advirtieron porque estaban fuera del casco gravitatorio de la Tierra.

ERWIN. ¿Y cómo apareció ése José Galeano?

QUQA. Porque nos conoce y fue idea de él esta historia para convencer al resto de la gente. Tal vez la idea primigenia es no andar experimentando con fuerzas extremas de la naturaleza sinó más bien las sencillas para que todos y cada uno de los humanos viva un poco mejor. Algo así como que la caridad empieza por casa.

ERWIN. Pero el poeta fue preso.

QUQA. Fue tarea nuestra hurgar y corregir los expedientes para que sea libre. Ya sigue escribiendo tonterías otra vez. Sí, creo que está incurable.

ERWIN. Pero volverán a probar la “Máquina de Dios”…

QUQA. Seguro, pero sin éxito. De esto nos ocupamos nosotros. Hasta que aprendan a mirar hacia dentro de sí mismos.

ERWIN. No… no… esto es mucho para mí.

QUQA. Hay más. El deshielo de los polos hace que suban las aguas y el Río de la Plata volverá a los tiempos de Garay: llegará hasta el bajo.

ERWIN. Se inundará la costanera… ¿cuándo?

QUQA. La costanera, Puerto Madero, la Avenida Juan B. Justo y algo más. Será de dos a cuatro años.

ERWIN. Tengo que avisar a la gente.

QUQA. Es inútil: no te creerán. Te tomarán por loco como cuando la Atlántida. Y los que tienen el poder son ineptos para razonar en función de comunidad. Pertenecen a ese otro grupo de humanos que son los que impidieron el desarrollo.

ERWIN. ¿Y qué puedo hacer yo en todo este asunto?

QUQA. Lo que vos y Row van a hacer, pronto se lo diremos pero tienen que intervenir también Jules y Alicia. Jules es buena escritora e investigadora social. Adiós Erwin.

ERWIN. Adiós, Quqa. ¿Quéee…? No está… se fue… ¡Row!

José Galeano

280209-2010-2011

Mabel & Row - extramundo 6

Jujuy, Argentina, 8 de Octubre de 2008

Querida Mami.

Tu carta la recibí hace ya varios días. Me alegro que te sientas bien de salud y, demás está decir que si Erwin lo asegura, a mí no me queda duda alguna. No me contaste de papá pero supongo que debe andar muy ocupado con su barriles. Espero que deje de fumar esos horrorosos habanos que intoxican a los mosquitos.

A propósito de Erwin, por aquí se diría que es un buchón. Pero yo digo que es un tipo macanudo. Tal vez solitario, como yo. Tendremos que hacerlo venir a Argentina para que conozca alguna chica de acá.

Antes que otra cosa, ya te habrás dado cuenta, se me está pegando la forma de hablar de los argentinos.

Te cuento que tuve que leer varias veces tu carta para clarificar los planteos que me hacés. Al final llegué a la misma conclusión que papá cuando te dice: “Mirá que sos jodida Mabel”, claro que con acento inglés.

Estuve poco tiempo en casa de Alicia, en Buenos Aires. Una semana solamente. Nos alcanzó para aprovisionarnos de algunas cosas y para… casarnos.

No te hice venir porque vos sabés muy bien que soy poco amigo de las pompas y también porque enseguida partimos para el norte del país en donde estamos ahora. Vamos visitando escuelas del nivel primario. Alicia hace pintar cuadros a los niños. Enseña muy bien. Yo les muestro algo de astronomía. En el tiempo libre, que es bien poco, hacemos nuestra luna de miel.

Ésta es una zona en donde los dueños de la tierra son ricos y los que la trabajan son pobres. Alicia dice que la desigualdad resulta aún más evidente en las conciencias que en las ropas que visten.

Alicia es una buena chica. La amo. La conocí a través de Internet. Soy algo solitario, como vos decís, y por eso entré en una página para hacer amistades. Al principio me pareció algo lejos Argentina, aunque esto es una tontería que lo diga yo que salí al espacio exterior. Luego sentí una atracción interior hacia ella y me olvidé de las distancias. Esto me hizo venir más de una vez para conocerla y no me equivoqué. Te contaré más cuando nos veamos. Para que sepas te digo que ya le adelanté varias cosas de mi vida: que tengo un rancho en Oklahoma, que papá tiene varios pozos de petróleo en Venezuela y que vos fuiste la estrella vocal negra en la Sonora Pelopincho en el Buena Vista Social Club de Cuba.

Junto con ésta carta te mando la foto que me pedís, pero en vez de estar Alicia sola estamos los dos juntos porque es la de nuestra ceremonia de casamiento civil que sacó uno de nuestros amigos de Buenos Aires.

Te anticipo que cuando volvamos a Buenos Aires haremos las valijas para nuestra segunda luna de miel en Isla Margarita… y Caracas, por supuesto.

Estamos haciendo planes para nuestra vida. Uno de ellos es que vos hagas muchos budines de chocolate. Andá preparando la masa porque… uno nunca sabe.

Estoy sintiendo el beso y el abrazo de despedida de tu carta como antes. Lo recuerdo bien. Es un abrazo firme y suave. Es un abrazo de mamá.

Te quiero y pronto nos vamos a ver. Dale un beso a papá de mi parte.

Alicia me pide que te mande un beso grandote de ella para vos y para papi.

Row

José Galeano

081008

Alicia & Row - extramundo 5

El timbre urge tiempo y los pasos desandan espacios. Será un llamado necesario para los momentos.

—Hola…

—Aló, Alicia.

—¿Row? Row…

—¿Estás bien?

—Sí, Row. Te esperaba…

Me faltó tiempo para llamarte. Pensé mucho en ti ¿Sigue en pie tu promesa de enseñarme a pintar?

—Sí, claro ¿Cuándo venís? Digo… cuándo pensás…

—En una semana estaré contigo. Debo dejar rentado mi rancho de Oklahoma.

—Pero… ¿No volvés a tu país?

Esto depende de ti, Alicia, porque sigue en pie mi promesa de matrimonio, digo… sime aceptas.

Oh, Row.

—Esta fue mi última misión en el espacio de la que ya te contaré. Quiero mis pies sobre la tierra. A propósito ¿conoces a ése José Galeano de Avellaneda, en tu país?

Como novelista, nunca. Ahora lo conocemos como hacker. Sabes, Row, que estaba por ir unas dos semanas al Norte argentino a enseñar pintura a los niños de las escuelas rurales. Es lo que yo hacer. Quiero enseñarles a pintar sus esperanzas.

—¿No tienen enseñanza de artes en la escuela?

—Debés saber que muchos niños van a la escuela para comer y para tener menos frío antes que para aprender a leer.

—Pero ¿no tienen “año rural” en tu país?

—¿Qué es eso?

—Los estudiantes universitarios egresan luego de un año de hacer práctica profesional. Cubren servicios en todos los pueblos del interior del país. Mmm… este es un tema de administración del Estado de lo cual debe ocuparse el gobierno.

—Debe, Row. Debe…

—Volviendo a lo nuestro ¿puedes esperarme? Iremos juntos. También les podría enseñar alguna cosa que yo hacer. Llevaré telescopios, brújulas, sextantes y otros elementos astronómicos.

Te espero. No tenía ganas de ir sola y ya postergué el viaje como un mes. No dudé que aceptarías porque de esto hablamos la última vez que viniste. A vos también te necesitan. Sabés mucho y tenés mucho para darles. Sos un gran tipo Row.

—Gracias mi gauchita. Además…

—¿Además qué, Row?

—…además podría ser nuestro paseo de bodas.

- Row… te amo.

—Y yo estoy empezando. Mi amigo Erwin me ha dado alguna lección. Nunca es tarde para amar. El próximo domingo llego.

—Pero eso es menos de una semana

—Es que ando algo ansioso por estar contigo.

Te iré a esperar a Ezeiza. Confirmame la hora de llegada y la compañía.

—OK mi gauchita. Te amo yo también. Nos vemos.

Hasta el domingo Row.

José Galeano

300908

miércoles 1 de febrero de 2012

Alicia Daract, pasos - extramundo 4

No esperó más. Ya tomó su decisión.

Empezó a caminar despacio con rumbo al Bajo.

Sintió a sus espaldas que estaba dejando un montón de ruidos que no le pertenecían. Iba hacia otro mundo. Un nuevo mundo que ella misma estaba gestando. Un nuevo mundo sin ingerencias, propio.

A medida que andaba, una sensación de angustia se alojaba en su garganta. Se alegró pensando que es natural llorar por algo perdido y midió cuánto era su pesar.

En esa ambigüedad de gozo y desazón desandó el camino para llegar hasta su casa: el colectivo la llevó hasta la terminal; el tren eléctrico resultó un remanso al trajín de la urbe.

El barrio le pareció distinto y su casa olió con otro olor.

Abrió las ventanas.

Desató el ramito de jazmines traído desde el puesto de la estación. Uno a uno los fue componiendo en el vasito que ofició de florero, al que agregó agua. Le pareció bonito en el centro de la mesa. Se acercó para olerlos nuevamente y siguió disfrutando ya mezclado con el aroma del mate.

Su cabeza devanó pequeños bienestares en una progresión hacia la felicidad perfecta y total.

Que revivir…

Que sepultar…

Y en esta lucha se cruzó con un símbolo. Un símbolo que guardó en su caja original durante años. Ya no importa cuantos.

Entre mate y mate destapó la caja.

Sus manos resaltaron sobre el blanquísimo vestido.

Un sobre, un corazón dibujado en él y dentro: “N.N. y A.D. 10/12…”. Su última lágrima cayó sobre él. Lo rompió.

Cerró la caja y volvió a enlazar el moño.

La dejó en la vereda, frente a su casa, para otra ilusión.